una vez,
cuando era más pequeña
me enamoré
me enamoré tan fuerte que las esquinas se mojaban a cada palabra
que guardaba cada palabra en la cajita de los deseos
que cada mañana era una mirada envuelta en un al salir de clase
que comíamos pechugas con salsa de roquefort
que te encantaban las ensaladas
sesiones de películas en un sofá
besos en los bares
enfados
risas
llantos
"hola, quería un taxi para la calle nº 1"
que madrugaba para desayunar en cama ajena
que me escondía al sonar la cerradura detrás de la puerta
que nos pasábamos horas andando por tu espalda en bicicleta
me enamoré tanto que ahora todo se ahoga en un puto cristal
en un ya no te quiero
en un se acabó
todo se ahogó en una mala palabra
en un beso
en no saber asumir las cosas a tiempo
y ahora no sé si reir o llorar
hasta siempre mi querido miedo
6 comentarios:
o pechugas con salsa de puerros
...no podemos vivir de recuerdos, ni de costumbres, ni de miedos...
que detrás de una puerta queda todo un mundo nuevo lleno de calles desconocidas dispuestas a ser descubiertas una tras otra y siempre con una sonrisa como cartel de bienvenida...
Si quieres te acompaño hasta la siguiente bocacalle...
besitos
Te encontré por casualidad cuando tú ya no estabas. Y ahora has vuelto y yo te sigo...
=)
y a pesar de los pesares, me alegro de q hayas vuelto
abrazos ausientes desde el norte
esto si que es un egoblog
hoy mi ventana se ha empapado...no por la lluvia...
odio los domingos...me hacen volverme nostalgica, y odio esa sensación...todo te provoca ganas de llorar...
y es ese pequeño detalle inesperado el que es capaz de desgarrarte una lágrima del ojo izquierdo... cuando tenia apoyada la nariz en el cristal... así fue como hoy mi ventana se mojó...
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