"Porque hay grandes estrellas y pequeñas estrellas que coexisten en las mismas galaxias.
En la Vía Láctea, por ejemplo, existe una tan grande que llenaría todo el espacio que abarca la órbita de la Tierra alrededor delSol. Se llama Pistola y emite la energía de mil millones de soles cuyas erupciones cuyas nubes de gases alcanzan cuatro años luz. El problema de esta estrella mamut reside en su propia fuerza: sus fases eruptivas han creado una nebulosa de gases y polvo a su alrededor que ha tornado irrespirable su atmósfera."
Creo que de tanto que te he querido me he vuelto inhabitable, he creado una nube de gases tan grande a mi alrededor que ya no te deja respirar...
y ya no hay vuelta atrás...
Ya no hay vuelta atrás
atrás
atrás
atrás
domingo, junio 18, 2006
domingo, junio 04, 2006
odio las palabras sin acentos
cuando por fin habías aprendido a nadar
y habías saltado por la ventana
tenía la impresión de que ya no servía para nada...
-¿De verdad guardas un regalo para mí?
- Sí, te daré una pista: es una de esas cosas que no te gustan hasta que las ves en las manos de otra persona...
-¿Me escuchaste ese comentario? (Te quiero)
cuando por fin habías aprendido a nadar
y habías saltado por la ventana
tenía la impresión de que ya no servía para nada...
-¿De verdad guardas un regalo para mí?
- Sí, te daré una pista: es una de esas cosas que no te gustan hasta que las ves en las manos de otra persona...
-¿Me escuchaste ese comentario? (Te quiero)
miércoles, mayo 24, 2006
viernes, mayo 19, 2006
domingo, abril 23, 2006
Te escarcgaba de amapolas de cristal
sexos llenos de agua
y el ruido del tren
(de fondo,
entre las olas)
Besos de vapor
que se colaban entre miradas
(chocolate con burbujas)
Ahora me escupes palabras
y me miras sin escrúpulos.
Me tachas y me sonríes
y no te aclaras
Tus manos me arañan en caricias
Y te tengo miedo
O me tengo miedo
sexos llenos de agua
y el ruido del tren
(de fondo,
entre las olas)
Besos de vapor
que se colaban entre miradas
(chocolate con burbujas)
Ahora me escupes palabras
y me miras sin escrúpulos.
Me tachas y me sonríes
y no te aclaras
Tus manos me arañan en caricias
Y te tengo miedo
O me tengo miedo
jueves, abril 13, 2006
Ahora...
de repente, y sin quererlo, me había acostumbrado a esperarte en el mismo sitio y a la misma hora.
Y ahora tendría que volver a la rutina de no conocerte.
Pero ya no había vuelta atrás, todo era como uno de esos coches con cuerda, que siempre van hacia delante, nunca retroceden.
Ahora era la hora de marcharme, pero yo había querido perder todos mis billetes.
que te quería con los dientes,
con todas las uñas clavadas en la espalda.
que te quería de viaje
en botellas y maletas.
que te quería recién duchado
y en espera
(falta de personal).
que te quería sin parar,
hasta quedarme sin aliento.
que te quería hasta que sudaba,
con el ceño fruncido.
te quería y me pedías que te olvidara/olvidase.
y yo no puedo parar de llorar.
Seguro que ahora, siempre que me levante, notaré tu respiración en la nuca, como cuando jugábamos a las canicas en tu espalda.
Todo va a ser distinto a partir de ahora
Y ahora tendría que volver a la rutina de no conocerte.
Pero ya no había vuelta atrás, todo era como uno de esos coches con cuerda, que siempre van hacia delante, nunca retroceden.
Ahora era la hora de marcharme, pero yo había querido perder todos mis billetes.
que te quería con los dientes,
con todas las uñas clavadas en la espalda.
que te quería de viaje
en botellas y maletas.
que te quería recién duchado
y en espera
(falta de personal).
que te quería sin parar,
hasta quedarme sin aliento.
que te quería hasta que sudaba,
con el ceño fruncido.
te quería y me pedías que te olvidara/olvidase.
y yo no puedo parar de llorar.
Seguro que ahora, siempre que me levante, notaré tu respiración en la nuca, como cuando jugábamos a las canicas en tu espalda.
Todo va a ser distinto a partir de ahora
sábado, abril 01, 2006
colores
Cuando el sol se colaba entre los agujeros de la persiana de ese sucio hotel, yo aún no me había dado cuenta de que te escondías tras esa mirada (del mismo color que tus palabras).
En aquel momento yo era una niña (más que ahora aún).
Pero aquel día habíamos hecho el amor durante toda la noche, hasta que nos empezaron a sangrar los párpados, nos tembló el cuerpo y se terminó todo lo acumulado.
Hicimos el amor de todos los precios, de todos los modelos, de todos los colores .
Hubo algún momento en el que quisiste follar, pero no te saliste con la tuya, sólo un tortazo.
Ahora, cuando lo recuerdo, lloro.
Lloro lágrimas de estaño, de mil formas.
Lágrimas que se acumulan en mi cama y me duelen en las manos.
Ahora, cuando lo recuerdo, mi estómago llora.
Llora lágrimas de celulosa,
que se adhieren a todas mis venas
creando pequeñas montañas de cartón.
Ahora, cuando lo recuerdo, te quiero.
Te quiero sin espacios en blanco,
apretando fuerte las manos,
hasta quedarme sin respiración.
Y es entonces cuando te empiezo a odiar
Gracias por tu mirada de sabor verde y de color un poco dulce
Te quiero
En aquel momento yo era una niña (más que ahora aún).
Pero aquel día habíamos hecho el amor durante toda la noche, hasta que nos empezaron a sangrar los párpados, nos tembló el cuerpo y se terminó todo lo acumulado.
Hicimos el amor de todos los precios, de todos los modelos, de todos los colores .
Hubo algún momento en el que quisiste follar, pero no te saliste con la tuya, sólo un tortazo.
Ahora, cuando lo recuerdo, lloro.
Lloro lágrimas de estaño, de mil formas.
Lágrimas que se acumulan en mi cama y me duelen en las manos.
Ahora, cuando lo recuerdo, mi estómago llora.
Llora lágrimas de celulosa,
que se adhieren a todas mis venas
creando pequeñas montañas de cartón.
Ahora, cuando lo recuerdo, te quiero.
Te quiero sin espacios en blanco,
apretando fuerte las manos,
hasta quedarme sin respiración.
Y es entonces cuando te empiezo a odiar
Gracias por tu mirada de sabor verde y de color un poco dulce
Te quiero
colores
Cuando el sol se colaba entre los agujeros de la persiana de ese sucio hotel, yo aún no me había dado cuenta de que te escondías tras esa mirada (del mismo color que tus palabras).
En aquel momento yo era una niña (más que ahora aún).
Pero aquel día habíamos hecho el amor durante toda la noche, hasta que nos empezaron a sangrar los párpados, nos tembló el cuerpo y se terminó todo lo acumulado.
Hicimos el amor de todos los precios, de todos los modelos, de todos los colores .
Hubo algún momento en el que quisiste follar, pero no te saliste con la tuya, sólo un tortazo.
Ahora, cuando lo recuerdo, lloro.
Lloro lágrimas de estaño, de mil formas.
Lágrimas que se acumulan en mi cama y me duelen en las manos.
Ahora, cuando lo recuerdo, mi estómago llora.
Llora lágrimas de celulosa,
que se adhieren a todas mis venas
creando pequeñas montañas de cartón.
Ahora, cuando lo recuerdo, te quiero.
Te quiero sin espacios en blanco,
apretando fuerte las manos,
hasta quedarme sin respiración.
Y es entonces cuando te empiezo a odiar
Gracias por tu mirada de sabor verde y de color un poco dulce
Te quiero
En aquel momento yo era una niña (más que ahora aún).
Pero aquel día habíamos hecho el amor durante toda la noche, hasta que nos empezaron a sangrar los párpados, nos tembló el cuerpo y se terminó todo lo acumulado.
Hicimos el amor de todos los precios, de todos los modelos, de todos los colores .
Hubo algún momento en el que quisiste follar, pero no te saliste con la tuya, sólo un tortazo.
Ahora, cuando lo recuerdo, lloro.
Lloro lágrimas de estaño, de mil formas.
Lágrimas que se acumulan en mi cama y me duelen en las manos.
Ahora, cuando lo recuerdo, mi estómago llora.
Llora lágrimas de celulosa,
que se adhieren a todas mis venas
creando pequeñas montañas de cartón.
Ahora, cuando lo recuerdo, te quiero.
Te quiero sin espacios en blanco,
apretando fuerte las manos,
hasta quedarme sin respiración.
Y es entonces cuando te empiezo a odiar
Gracias por tu mirada de sabor verde y de color un poco dulce
Te quiero
lunes, marzo 27, 2006
creo en los sueños
Escondía una canción
(para tus oídos),
la guardaba entre la yerba,
la que nos acariciaba los pies.
La pasión escribía
versos de papel
mudos y estrechos,
pero llenos.
Las sandalias agotadas
gritaban
por favor.
Keane no parpadeaba
y yo le regalaba miradas
lentas
y bombones de metal
que nunca me olvidara…
Porque los martes y trece eran su día favorito.
(para tus oídos),
la guardaba entre la yerba,
la que nos acariciaba los pies.
La pasión escribía
versos de papel
mudos y estrechos,
pero llenos.
Las sandalias agotadas
gritaban
por favor.
Keane no parpadeaba
y yo le regalaba miradas
lentas
y bombones de metal
que nunca me olvidara…
Porque los martes y trece eran su día favorito.
martes, marzo 21, 2006
Alicia
(Para David, que me debe un paseo y yo a él demasiados libros, y porque este texto sé que le gustó)
Le regalaba bombones de cristal,
que aprendiera a saborear
Y él se empeñaba en masticarlos.
le dijo mil veces
que quería pasarse la vida
en el columpio,
que nunca se haría mayor.
Pero siempre estaba tocándola.
Ella no entendía muy bien,
pero pasaba las noches llorando…
era la única persona que la besaba
Ella nunca supo si era amor
Ahora ambos ya no son más que polvo,
Pero Alicia sigue teniendo pesadillas.
Le regalaba bombones de cristal,
que aprendiera a saborear
Y él se empeñaba en masticarlos.
le dijo mil veces
que quería pasarse la vida
en el columpio,
que nunca se haría mayor.
Pero siempre estaba tocándola.
Ella no entendía muy bien,
pero pasaba las noches llorando…
era la única persona que la besaba
Ella nunca supo si era amor
Ahora ambos ya no son más que polvo,
Pero Alicia sigue teniendo pesadillas.
domingo, marzo 19, 2006
La increíble historia de mi nombre…
Y mientras,
tú
reposas tus sueños
en tu cama rala,
yo escucho
tu respiración
por detrás de la puerta.
Suena a vuelo y a mar,
a agua,
a melodías estrambóticas
que nadan,
entre mis manos,
en mis tímpanos.
Y mientras,
tu mirada,
detrás de la puerta,
queriendo timar,
engañar a mi espalda.
estropear
u
obviar
mis palabras.
Y mientras,
yo,
detrás de la puerta,
escribía palabras para ti…
Ahora la distancia nos une.
Y aún escribo tu nombre en la madera de los bancos de la avenida.
Y mientras,
tú
reposas tus sueños
en tu cama rala,
yo escucho
tu respiración
por detrás de la puerta.
Suena a vuelo y a mar,
a agua,
a melodías estrambóticas
que nadan,
entre mis manos,
en mis tímpanos.
Y mientras,
tu mirada,
detrás de la puerta,
queriendo timar,
engañar a mi espalda.
estropear
u
obviar
mis palabras.
Y mientras,
yo,
detrás de la puerta,
escribía palabras para ti…
Ahora la distancia nos une.
Y aún escribo tu nombre en la madera de los bancos de la avenida.
miércoles, marzo 15, 2006
besos de agua
(para Sergio... Por haberse escondido tanto tiempo)
rebusco
busco
te encuentro
te desdibujo
entre burbujas de cristal
donde escondo tus palabras
ya no son horas
para estupideces
(estúpido todo)
haremos el amor
de dos camas
(distintas,
de veinticinco horas)
y guardando olores
entre sábanas
y cajas de zapatos
que se arrugan
con resacas
de mil amaneceres.
atrás...
ya lejos
rebusco
busco
te encuentro
te desdibujo
entre burbujas de cristal
donde escondo tus palabras
ya no son horas
para estupideces
(estúpido todo)
haremos el amor
de dos camas
(distintas,
de veinticinco horas)
y guardando olores
entre sábanas
y cajas de zapatos
que se arrugan
con resacas
de mil amaneceres.
atrás...
ya lejos
martes, marzo 07, 2006
Ya sé nadar
De niña nadaba entre escombros,
luces de neón que se apagaban
en vómitos de cristal.
Empecé cogiendo atajos
y saltando
para no pisar la mierda.
Encerraba mi cabeza
en cajas de cartón
y si me iba,
nunca decía nada.
Esquivaba balas de plomo
y conducía tanques en mis guerrillas.
Ahora,
más niña aún,
he aprendido a dejar
notas en la nevera
y a decir te quiero
He aprendido a nadar...
luces de neón que se apagaban
en vómitos de cristal.
Empecé cogiendo atajos
y saltando
para no pisar la mierda.
Encerraba mi cabeza
en cajas de cartón
y si me iba,
nunca decía nada.
Esquivaba balas de plomo
y conducía tanques en mis guerrillas.
Ahora,
más niña aún,
he aprendido a dejar
notas en la nevera
y a decir te quiero
He aprendido a nadar...
lunes, febrero 20, 2006
Lulú


Lloraba sangre de metal,
la misma que le brotaba de los tobillos con lentitud.
Cada lágrima se posaba
(con cuidado)
sobre su vestido blanco.
Le dolía la parte interna de los dientes
y en la boca
también se le iba acumulando sangre
acabaría por vomitar por las paredes y el suelo….
Lulú es preciosa, pero hoy está triste
(Imagen por cortesía de Fran Pérez Segovia(ilustrísimo), un personaje sin duda, al que le agradezco la misma)
viernes, febrero 17, 2006
Te prometo que te querré un poco, como se quiere a las hojas secas cuando llegan con el otoño, cuando aún no hay demasiadas.
Te querré sin miedos.
Te querré sin agujeros.
Te querré despacio
y deprisa
y pausado
o lento.
Te querré dulce,
amargo y amarillo,
y algunas veces azul.
Te querré aquí, allí,
contigo y sin mí.
Te querré con palabras,
con gestos,
con miradas
o con besos.
Pero desde ese momento te querré siempre, sin descansar, sin dormir, sin parar…
Te irás lento, suave, como viniste, pero te irás…
(Cuando te fuiste, me dolían las yemas de los dedos; un dolor intenso que irremediablemente se extendía hacia los ojos y no me dejaba parar de llorar)
Pasaré el resto de los días llorando, hasta que vuelvas; aunque no vuelvas nunca, sé que volverás.
Te echaré tanto de menos que te escribiré 101 poemas en tercera persona, para que nadie sepa que hablo de ti. Para que nadie me pregunte si estoy triste.
¿Me prometes que nos columpiaremos en los parques como cuando eras aún un niño?
Te querré sin miedos.
Te querré sin agujeros.
Te querré despacio
y deprisa
y pausado
o lento.
Te querré dulce,
amargo y amarillo,
y algunas veces azul.
Te querré aquí, allí,
contigo y sin mí.
Te querré con palabras,
con gestos,
con miradas
o con besos.
Pero desde ese momento te querré siempre, sin descansar, sin dormir, sin parar…
Te irás lento, suave, como viniste, pero te irás…
(Cuando te fuiste, me dolían las yemas de los dedos; un dolor intenso que irremediablemente se extendía hacia los ojos y no me dejaba parar de llorar)
Pasaré el resto de los días llorando, hasta que vuelvas; aunque no vuelvas nunca, sé que volverás.
Te echaré tanto de menos que te escribiré 101 poemas en tercera persona, para que nadie sepa que hablo de ti. Para que nadie me pregunte si estoy triste.
¿Me prometes que nos columpiaremos en los parques como cuando eras aún un niño?
lunes, febrero 06, 2006
Sus migrañas le escupían en la frente
le arañaban en la nuca
y torcían cada uno de sus pensamientos
¿Ella?
Una estúpida
Y hoy se portaba igual
que sus putos dolores de cabeza
En la cama
todo olía
a vómito
y a resaca
(de lo que se va
pero para siempre)
El teléfono no dejaba de sonar
-¿Sí?
-Me encantan tus pies…
y hoy creo que
te quiero un poco
Y así consiguió dormir
le arañaban en la nuca
y torcían cada uno de sus pensamientos
¿Ella?
Una estúpida
Y hoy se portaba igual
que sus putos dolores de cabeza
En la cama
todo olía
a vómito
y a resaca
(de lo que se va
pero para siempre)
El teléfono no dejaba de sonar
-¿Sí?
-Me encantan tus pies…
y hoy creo que
te quiero un poco
Y así consiguió dormir
jueves, febrero 02, 2006
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